DSC02763Cinco colegios públicos de la ciudad de Diriamba (La Asunción, Rubén Darío, Francisco Cordero, René Schick y Pedro Joaquín Chamorro), cerca de 200 niños y niñas, 8 voluntarios europeos y un museo. Estos fueron los ingredientes necesarios para realizar el proyecto de colaboración entre APAN-MILAVF, SVE y el Museo Ecológico del Trópico Seco en Diriamba.

Después de visitar el museo y conversar con los trabajadores del lugar, decidimos llevar adelante un proyecto conjunto mediante el cual mostrar a los niños y niñas de Diriamba, estudiantes de primaria, la información y materiales disponibles para el conocimiento del entorno que les rodea. La base del proyecto es lograr que los niños conozcan el museo, y surge de la realidad en la infancia diriambina: niños con pocos recursos que no pueden acceder a ciertos conocimientos.

Durante los meses de Junio y Julio realizamos el proyecto. Durante las visitas pudimos observar que el proyecto era un éxito, nuestros objetivos se estaban cumpliendo. Primeramente la mayoría de alumnos no habían visitado nunca el museo (ni siquiera lo conocían), por lo tanto, abrirle las puertas del conocimiento de par en par era una necesidad. El museo recoge varias temáticas sobre Nicaragua, especialmente sobre el departamento de Carazo. Se divide en dos salas. La primera de ellas recoge la parte de biodiversidad: formación de estructuras volcánicas, especies amenazadas de la nación y los diferentes ecosistemas que podemos observar en el ambiente nicaragüense. En esta sala se podía ver a la mayoría de niños y niñas fascinados con los ejemplares de animales presentes en el museo (se les explicaba porque y como se habían disecado, porque están amenazadas en la actualidad y cuáles eran las especies de interés). La segunda sala es multitemática, encontrando desde la tradición cafetalera en la región, el manejo de la basura, las consecuencias de la contaminación, las diferentes áreas protegidas en Nicaragua…

En segundo lugar, observar como los niños y niñas adquirían con detenimiento toda la información, escuchaban las narraciones de los guías… es otra pequeña gran victoria para este grupo de estudiantes. El placer de conocer, de saber que te rodea, se puede vislumbrar en todo su esplendor en el rostro de un niño, solamente con su sonrisa.

Después de este trabajo, solo nos queda esperar a que los niños que disfrutaron del proyecto hayan podido adquirir los conocimientos que se le brindaron y, sobre todo, hayan conquistado la conciencia necesaria para proteger y luchar por conservar la rica y amenazada biodiversidad que les rodea. Y por supuesto, agradecer a todo el personal del Museo Ecológico del Trópico Seco el servicio y la ayuda que nos han brindado en este proyecto.