CARACTERÍSTICAS SOCIO – DEMOGRÁFICAS

Nicaragua al igual que el resto de países de la región centroamericana, se caracteriza por tener un gran porcentaje de población joven, se ha estimado que la mediana de la edad de la población es de 16 años. Se calcula que la población entre 0-18 años constituye el 53% del total de la población, de los menores de 18 años, el 58 por ciento es menor de 10 años.

La familia promedio a nivel nacional es de 5.9 miembros, cifra que en el sector rural asciende a 6.2 y en el sector urbano a 5.6, la tasa de fecundidad es de 4.6 hijos por mujer, la tasa anual de crecimiento poblacional, es de 2.9 por ciento, una de las más elevadas del continente.

Existe una migración constante del campo ala ciudad, asociada a oportunidades que no existen en el área rural, la extrema pobreza rural, la baja disponibilidad de los servicios básicos y la alta incidencia de violencia. El crecimiento poblacional urbano, ha sido mayor en el pacífico, especial en la capital, situación que se agudiza a raíz del desastre natural provocado por el huracán Mitch y otros fenómenos.

CARACTERÍSTICAS SOCIO ECONÓMICAS

La década de los 90, se inició con una economía desatada por la guerra, con una de las peores crisis sociales en la historia del país, con una gran deuda externa, que hasta ahora el país ha financiado parte del pago de los servicios de la deuda y de su propio déficit comercial con fondos de la comunidad internacional, actualmente la deuda se está negociando para su condonación por parte de la Comunidad Internacional muchas de ellas ya fueron condonadas y otras renegociadas.

Las políticas económicas implementadas a partir de los años noventa han estado dirigidas a la estabilización macro económica y de ajustes estructurales para dar respuestas a los desajustes en la balanza de pagos, el desequilibrio en las finanzas públicas y el desmejoramiento de la relación del tipo de cambio, situación que a la fecha ha tenido su impacto positivo, para lograrlo ha tenido un alto costo social, durante este período más 300 mil personas han tenido movilidad laboral, principalmente del estado.

Políticas que más bien han provocado que los niveles de pobreza cubran el 74.8 por ciento de los hogares nicaragüenses, de ellos, el 43.6 por ciento se encuentra en pobreza extrema, sien do más deplorable la situación en aquellos hogares donde la responsabilidad única de la familia recae en las mujeres.

La Población Económicamente Activa (PEA) es de un millón 450 mil, en lo que respecta a la tasa de desempleo abierto y subempleo afecta al 29% por ciento y al 35% respectivamente. De la PEA que trabaja el 70 por ciento no le alcanza para cubrir los gastos de una canasta básica de 53 productos, ellos perciben un ingreso promedio de U$80.00 mensuales. El costo de la canasta básica es de U$ 450.00.

Respecto al trabajo infantil, este no es un fenómeno nuevo en Nicaragua, ha existido siempre, lo que se produce a finales de la década de los ochenta y principio de los noventa es su visualización y el incremento acelerado de los niños, niñas y adolescentes que trabajan en la calle. Es difícil dar una cifra real de la cantidad de niños, niñas y adolescentes que trabajan, tanto en el sector rural como en el urbano. Se calculan que alrededor de 160.686 realizan alguna actividad a finales de este período.

CARACTERÍSTICAS SOCIALES

Las condiciones de vida de la población ha cambiado debido a las transformaciones políticas y económicas ocurridas en los últimos ocho años, la pobreza en Nicaragua se ha transformado en pequeños volúmenes, composición y distribución especial, lo cual ha cambiado el mapa de la pobreza del país.

La pobreza, para quienes la sufren, se presenta en un paquete difícilmente sintetizable de privaciones materiales, sociales y culturales. La pobreza es una condición que degrada a quien la padece, hierre la autoestima y el espíritu de lucha. La pobreza también es una expresión política, en tanto se asocia a la falta de poder que tiene particularmente los grupos con carencias materiales.

La pobreza afecta por igual a diferentes regiones del país, las familias no pobres representan la mitad de la población. El resto de los hogares a nivel nacional viven condiciones de pobreza o extrema pobreza al no satisfacer sus necesidades básicas, entre las más frecuentes es la dependencia económica (, dependiente y baja educación o analfabetismo), otras que viven en condiciones inadecuadas de alojamiento (hacinamiento) con 4 o más personas por cuarto en una vivienda y la falta de agua potable, servicios higiénicos, alcantarilla y energía eléctrica, muchas de las familias nicaragüense sobreviven de las remesas familiares del exterior.

ENTORNO SOCIO – POLÍTICO

Desde el inicio del siglo recién pasado, Nicaragua ha vivido etapas históricas distintas, todas caracterizadas por conflictos políticos y bélicos que provocan un difícil balance en las relaciones internas por el predominio de más poder sobre otras, y la elevada polarización entre las mismas.

Esto hace que el tejido político sea frágil y la consolidación de la democracia y la paz como base fundamental del desarrollo representa el reto más significativo del momento actual y del próximo futuro.

A partir del 2006 el país cuenta con nuevas autoridades nacionales, ejecutivas y legislativas, y con ellas el país entra a una nueva era de desarrollo y de acercamiento con la masa poblacional más marginadas brindando alternativas sociales aunque la oposición ha llamado a esta iniciativa “ acciones de populismo “ y vuelve a incorporarse en la palestra pública el tema de la niñez y la adolescencia a través de nuevas leyes de protección a este sector, según los compromisos con la Convención sobre los Derechos del Niño y la Niña.

Nicaragua vive actualmente un deterioro de sus principales líderes políticos de oposicion. La actual administración de Gobierno presidido por el presidente Daniel Ortega ha puesto al descubierto la corrupción de la anterior administración (Alemán – Bolaño) en la que están procesados decenas de funcionarios como consecuencia de escándalos de narco tráfico, el tráfico de influencias, de corrupción gubernamental que están en el tapete en todos los medios de comunicación.

Lo anterior, evidencia los reales límites institucionales que tenía el estado de derecho en la anterior administración, que no podía frenar a un gobierno de vocación autoritaria y tan poco transparente, a como fue el gobierno de Alemán y Bolaño. Como organización albergamos las esperanzas de que el actual gobierno sea mas justo y haga mejor uso del erario público en bien de la población.

El fortalecimiento de la democracia requiere superar, entre otros factores, una cultura política tradicional caracterizada por la exclusión y el conflicto, así como la debilidad histórica de las instituciones establecidas para la conformación de un Estado de Derecho.

SITUACIÓN DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA

La implementación de las medidas gubernamental del parte del Gobierno de Ortega incide de forma positiva en los nicaragüenses. Aunque a pesar de tantos esfuerzos que hace el Estado a través de todos los Ministerios continúa siendo uno de los sectores más dramáticamente afectados la población infantil. Falta más dinámica y una política más ajustada a realidades, aunque se ha avanzado en el área penal, social, educativa, pero se necesita una estrategia más adecuada para enfrentar los nuevos retos y desafíos que demanda la sociedad.

Algo muy importante es que Nicaragua es ratificante de la Convención sobre los Derechos del Niño y la Niña, y basado en ello se han hecho cambios sustantivas en materia jurídica a como es el Código de la Niñez y la Adolescencia, Código de Familia, etc.

Los niños /as y adolescentes representan una población muy vulnerable. Alrededor de 600 mil viven en circunstancias especialmente difíciles. De ellos 114 mil viven en condiciones de pobreza crítica.

El proceso de integración social de los niños y niñas y adolescentes en situación de riesgo, se caracteriza por un aprendizaje que tiene como base la violencia, las que se inician en el seno de la familia y se hace extensiva a la escuela, la calle, los adultos y las instituciones. El castigo y el maltrato son considerados como factores inherentes a la formación del niño y la niña.

La familia como núcleo fundamental de la sociedad y medio natural para el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes atraviesan una crisis profunda a nivel social, económica y de valores, que desfavorecen su desarrollo integral. Las dificultades económicas que atraviesa el país repercuten en la familia, no solo en la incapacidad de satisfacer las necesidades básicas, sino en agudización de la violencia, la autoridad y la fuerza como estrategia de resolución de conflictos son entre otras, las situaciones que en el corto plazo no presentan perspectivas de cambio que modifiquen las condiciones de vida de los niños, niñas y adolescentes.

La educación en la actualidad tiene como política ser gratuita y obligatoria por parte del Estado, aunque todavía presenta problemas agudos de cobertura de la educación básica, deserción y repitencia escolar, en los primeros años, se hacen jornadas de sensibilización en la población y estrategia educativas para la capitación, matricula y permanencia de los niños en las escuelas, mas de 2 millones de niños y niñas en el sistema educativo, algunos factores que continúan afectando la vida estudiantil es: Analfabetismo, trabajo infantil, mendicidad, bajos sueldos, baja productividad, delincuencia entre otros.

La situación de salud de la niñez nicaragüense, igual que de la población en general es más dinámica a través de los programas de gobierno, las causas frecuentes de muertes infantiles son por enfermedades diarreicas agudas, infecciones respiratorias agudas y problemas originadas en el período peri natal.

El manejo en los medios de comunicación , de la información referida a niñas, niños y adolescentes, adolece del respeto a los derechos básicos de su individualidad, privacidad y de su opinión, prevalece un interés comercial y el sensacionalismo por encima de lo educativo. No existe una política de comunicación social sobre, con y para los niños, niñas y adolescentes.

En el último período gracias a la aprobación de leyes que protegen a la niñez y mujer ha habido un incremento de niñas, niños y adolescentes víctimas del maltrato, abuso, abandono, ha permitido que se ponga en práctica la aplicación de las leyes del país en materia de derechos de la niñez y familia.

También se ha incrementado la frecuencia, peligrosidad y atrocidad de los delitos de orden sexual especialmente contra niñas, niños y adolescentes, el libre mercado oferta opciones y despierta deseos de consumo en los jóvenes que no están en posibilidades de satisfacerlos, cayendo en la tentación del hurto, robo y tráfico ilícito. De hecho hay un incremento de la oferta para el uso y consumo de drogas, licor, asistencia a lugares que no favorecen a su desarrollo personal y social, pone en alto riesgo a la población infantil, los cuales se inician en el consumo y comercialización de la misma.

La niñez menor de 10 años tiene participación en el mercado laboral, como estrategia de sobre vivencia familiar. Esta Situación es el inicio de un proceso de “callejización” con la consecuente deserción escolar, pérdida de valores y normas conductuales. Representando una multiciplinidad de riesgo en el desarrollo de sus actividades cotidianas. Desgaste físico y emocional, asociación con la delincuencia, drogadicción, embarazos no deseados, ejercicio de la prostitución, baja auto estima y vacíos afectivos.

Las posibilidades de modificar esta realidad en el corto plazo no vislumbran debido a la realidad nicaragüense, ya que es una situación cultural y con un fondo que descansa en la práctica ancestral.